Nueva jornada, nuevo empate de Celaya y nuevamente no se le puede ganar a Mérida...Ante
una pobre asistencia de afición que rondo en las 3,300 personas
aproximadamente, tal vez se puede afirmar el viejo adagio de que la
gente intuye cuando un partido no resultará atractivo.
Referente al partido, poco se puede decir, un cotejo atropellado, lento de ritmo, predecible para las lineas defensivas tanto de Merida como del FC; un juego que abrio el visitante con un verdadero golazo de media distancia, firmado por Guadarrama, mandando guardar su disparo en la escuadra derecha del marco defendido por Roldan. Despues de eso realmente poco es lo rescatable. Se aplaude la vision de campo de Almeida, quien se decidio oportunamente a sacar del partido a un Trillo que aun resulta enigmatico el por qué inicia de titular: no se entrega igual que sus compañeros, no corre, no presiona, no construye, es decir, pareciera que el equipo juega con uno menos. Entró en su lugar Efren Hernández y en cuanto a combatividad (ojo, no en competitividad) el Celaya mejoró sobremanera.




